PASA EN ETER

Para saber opinar hay que saber informar
Por Camila Hernández Benítez | @hernandezcam

Eduardo Aliverti brindó una clase especial sobre subgéneros de opinión para los estudiantes de Periodismo, en la materia “Prácticas de Radio II”. El rector de la escuela nutrió, con conceptos teóricos y ejemplos prácticos, el espectro del subgénero partiendo de la siguiente premisa: “Para saber opinar hay que saber informar. Y para saber informar hay que estar informado”.

Con este disparador, comentó también que “escribir bien o mal, hablar bien o mal, o formarse bien o mal no es de derecha ni de izquierda; es transversal a cualquier posición”. Antes de diferenciar los estilos en gráfica y radio, estableció la principal diferencia entre editorial y columna de opinión. “La editorial en radio o en un medio gráfico va a ser la que exprese la opinión institucional del medio. En cambio, la columna de opinión va a expresar el parecer personal de quien la formule”, explicó.

Una vez establecidas las principales diferencias entre editorial y columna de opinión, se detuvo en las características de cada soporte de comunicación:
“lo escrito te da revancha, la radio no”. Mencionó también que la forma en la que uno escribe para gráfica va a ser totalmente distinta a la que uno utilice para radio.



En esta línea, instó a los estudiantes a que tengan en cuenta dos aspectos técnicos esenciales a la hora de elaborar una columna de opinión en radio: “tienen que tener concentración visual, pensar a quién o qué le estoy hablando, y a eso sumarle una referenciación física, pensar en un medio físico para descargar la tensión nerviosa”. A esto le sumó: “grábense y mírense cuando hacen una columna de opinión. Si no les pasa nada, si no sienten nada, entonces probablemente no puedan transmitir correctamente nada”.

Por último se detuvo en la comparación
entre columna de opinión y comentario. Mostrando ejemplos de ambos en algunos diarios reflexionó sobre el qué se dice y cómo se dice cuando uno opina. “El problema no son los subgéneros en cuanto a su categoría per sé, el problema es quién lo ejecuta y cómo” indicó. A esto agregó que “no hay una fórmula que indique si es mejor la columna de opinión o el comentario; pueden hacer un excelente comentario de cinco palabras, una columna de opinión muy extensa pero que no contenga nada interesante, o viceversa”.

“Ahí volvemos al qué se dice y cómo se dice, eso es lo fundamental para que nuestra opinión sea clara y transmita de manera fiel lo que queremos decir” finalizó.

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