PASA EN ETER

“Siempre me interesó la escritura y la estética. Ahí entendí que convergían todos mis intereses"
Por Macarena López | @macarenalpez12

Martín Piroyansky empezó su carrera de actor, a los diez años, en la tira televisiva Magazine For Fai. Además, actuó en Perdona Nuestros Pecados (PNP), Campeones, Sofá Cama, entre otras producciones, hasta convertirse en guionista y director, momento en el que su vida tomó un nuevo rumbo. Piroyansky ofreció una charla a los estudiantes de Guion en el marco del Tercer Encuentro Profesional de la Carrera.

Con el tono fresco y cómico que lo caracteriza, el actor respondió preguntas durante más de dos horas en el aula que lleva el nombre de “Fernando Peña”. Tuvo la oportunidad de contar algunas anécdotas de su vida, su formación y su paso por los distintos roles en el cine. Sus historias generaron interés y algunas risas de los oyentes. “La vida me fue poniendo en situaciones que nunca pensé, de pronto era actor, de pronto tenía un guión, de pronto empecé a hacer películas. En el set de cine me interesaba todo, estaba enamorado de la escena, de todas las áreas que no tenían que ver con la actuación. Y en un momento pensé en dirigir un corto, y probé la experiencia más que nada para ver cómo me sentía yo en esa situación”, contó Piroyansky. 

Además, el joven aseguró que a partir del corto descubrió que le gustó la experiencia de dirigir: “Siempre me interesó la escritura, la estética entonces entendí que allí convergían todos mis intereses. Ahí dije ‘claro, esto es lo que yo quería’, contar una historia, decidir todo, encuadrar, ponerle la música". Cada alumno le formuló una pregunta y Martín Piroyansky no se guardó nada, contó cómo fue trabajar con Cecilia Roth, Ricardo Darín y Lali Espósito, habló de las diferencias entre actuar y dirigir, de aquellas cosas que más le gustan y de las más le cuestan.

También confesó que con su largometraje Voley aprendió a ser más obsesivo y trabajador. “Todavía me sigo considerando súper vago. Hay que aprender a ser obsesivo, es un camino. Hasta el guionista más talentoso, Coppola por ejemplo, además del talento que tiene, es un tipo que a cada guión le puso la vida”, manifestó Piroyansky y agregó: "La energía de un montón de gente está involucrada en una película como para que el director no sepa bien qué onda. Hay que laburar muchísimo".

Por último, manifestó: “Lo que más me interesa ahora es ver cómo se piensa en imágenes, en abstracto. Quiero que el tono me gane, que sea algo más sensorial. Estoy escribiendo todos los días, buscando eso, que la película pase por otro lado y reconozco que es re difícil.” 

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