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Voz: Cuidado y entrenamiento vocal
FONIATRIA Y ENTRENAMIENTO VOCAL

Siempre con nosotros, a cada paso y en cada escenario, nuestra voz, se presenta como un medio de comunicación de ideas, pensamientos, sentimientos, conceptos. Si bien no hay estadísticas recientes, hay un número mayor de consultas por alteraciones de la voz y muchas veces, cuando llegan al consultorio, ya se produjo alguna patología o lesión que podría haberse prevenido. Conociendo algunas recomendaciones sobre cuidados de la voz y la importancia fundamental del entrenamiento vocal, es posible evitar el esfuerzo vocal o tensión, y hacer prevención de las patologías vocales.

A continuación enumeramos algunos consejos de salud vocal:

1. Evitar competir con el ruido ambiente

El aumento del volumen de la voz (grito) para hacerse escuchar por encima de la televisión, radio o la música fuerte de un boliche o recital se llama abuso vocal y provoca una sobrecarga en la función vocal capaz de generar lesiones.

 

2. Protegerse de agentes irritantes

El polvo, el aire acondicionado o seco, el humo de cigarrillo, químicos; además de ser agentes contaminantes podrían provocar irritación en la vía aérea (sistema respiratorio). Esto se remedia tapándose la boca y nariz y evitando la exposición.

 

3. Una postura corporal adecuada

La laringe -donde se ubican las cuerdas vocales-  se encuentra a la altura de las cervicales: cualquier problema de alineación entre cabeza, cuello y columna vertebral podrían causar dificultades en la función vocal. Para mantener una buena postura y, sobre todo, si se hace uso de la voz en el ámbito laboral o profesional, conviene iniciarse en el trabajo corporal con métodos como Feldenkrais, Eutonía, natación o ejercicio aeróbico (claro que cuando podamos salir de casa). 

 

4. La voz , el estrés y las emociones

La voz está íntimamente relacionada con el aspecto psicológico y emocional. Gritar enojado o ansioso, o hacerlo cuando estamos cursando un cuadro de congestión, inflamación o alergia podría causar lesiones. Un grito  en la cancha, por ejemplo, es suficiente para que se produzca un pólipo o un hematoma (lesión inflamatoria asociada a abuso vocal).

 

5. Limitar el uso de la voz durante un cuadro respiratorio

Al tener la vía aérea congestionada, utilizar la voz es un esfuerzo que conviene limitar hasta que acabe el proceso inflamatorio.

 

6. Evitar el consumo de alcohol, cafeína y cigarrillo

Estas sustancias producen deshidratación o irritación en los tejidos del sistema respiratorio favoreciendo o aumentando el riesgo de patologías vocales. 

 

7. La consulta al especialista

Ante cualquier alteración o cambio en la voz (cambio en timbre, tono, intensidad, voz soplada, áspera o ronca, carraspeo frecuente) que se prolongue durante quince días o más, conviene ir al otorrinolaringólogo para evaluar el estado de salud de las cuerdas vocales. También se aconseja consultar a un fonoaudiólogo. Normalmente, estos profesionales trabajan en equipo. 

 

8. Entrenamiento vocal:

Previo y durante la realización de una actividad artística: canto, comedia musical, locución, actuación, o si se utiliza la voz en el ámbito laboral (docencia, telemarketers, oradores, vendedores, etc) se aconseja realizar una visita al médico otorrinolaringólogo especializado en laringe, y tomar clases de entrenamiento vocal con un fonoaudiólogo/a especializado en voz que trabaje aspectos técnicos: postura, respiración, calidad sonora, articulación, resonancia, flexibilidad y resistencia, para así lograr el mayor rendimiento o eficiencia vocal, con el mínimo esfuerzo.

 

La voz, que nos hace únicos, es materia prima de la comunicación.

 

Ileana Pereyra. Lic. En Fonoaudiología UNC. MN: 7580

Docente de Entrenamiento vocal I y II, carrera de locutor integral de radio y TV en Eter- Escuela de comunicación. 

Docente del Taller "El uso de la voz en el aula" profesorado de inglés. Instituto sup. Del profesorado Joaquín v. González.

Fonoaudióloga en consultorio privado.

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