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“Reproduciendo Sentido de Género”
Por Victoria Andrada

Como mujer, en el ámbito laboral, siempre hay barreras, esas que no dejan que avances, que te destaques, que brilles por tu talento, estos obstáculos son los que mujeres como Angela Lerena y Mónica Santino, tuvieron que pasar, saltar, patear, para hacer lo que ellas querían, ser parte del fútbol argentino.

La entrevista que duró dos horas, fue organizada por la carrera de Periodismo Deportivo en la sede de ETER de San Telmo.

“No me quedó otra que ser feminista” arranca la charla la periodista deportiva y la primera mujer en cubrir el campo de juego en los superclásicos. Ella trabaja en un espacio donde predomina el olor a hombre (si es que eso existe). Donde según ella “los periodistas deportivos, son los últimos al enterarse que eso está mal”, refiriéndose al episodio de la periodista francesa y el tenista Maxime Hamou. Y es por eso, que destacó que su lucha, para que los cambios ocurran dentro de su espacio, no es señalar y acusar, sino pedagógicamente demostrar por qué ciertas actitudes y decisiones en hombres y mujeres perpetúan ciertos estereotipos que fomentan el machismo.

Según Mónica Santino, ex jugadora, directora técnica de la AFA y participante del proyecto que se sitúa en la Villa 31 de la asociación civil “La Nuestra”, cree que el fútbol es un bien cultural, algo que debe ser tomado como posibilidad accesible a cualquier edad y sea cual sea tu sexo. “El fútbol, empodera a las pibas, las hace dueñas de su cuerpo, darse cuenta que no hay algo femenino o masculino” a pesar que a las autoridades de la AFA les cueste integrar al fútbol femenino como lo que es, fútbol.

Como mujeres que quisieron jugar al fútbol desde que eran nenas, a pesar de que les digan “lesbiana” o que las criticaran, ambas coinciden en que el feminismo tiene que tomar al deporte como parte de su agenda, ya que es un derecho que todas y todos debemos poder elegir sin presiones.

Mujeres como ellas, que se no se sintieron cómodas con lo que les ofrecían por su “condición” de mujer y aún así siguieron adelante redoblando la apuesta, hacen que salir de la oficina a jugar un picado, que nenas y nenes jueguen al fútbol en el colegio o que una joven sueña con cubrir el campo de juego, sea un puesto normal a diferencia de hace un par de años era inimaginable para una mujer.

Victoria Andrada

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