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Directoras técnicas por un sueldo: cómo es la actualidad de las que dirigen en tiempos de conquistas
por Nerina Rosende

Los clubes no las eligen para ningún sector, las ligas universitarias y regionales no les pagan, los cuerpos técnicos masculinos no las integran. Desde la Asociación de Técnicos del Fútbol Argentino los números de técnicas recibidas son el uno por ciento en comparación a los varones, pero no hay seguimientos de empleos.

 

Las entrenadoras de fútbol en Argentina aguardan por la igualdad. Los números reflejan el conflicto de inserción laboral: Rosario Central tiene el único cuerpo técnico con contrato en todo el país y en total son tres las entrenadoras inscriptas en AFA. Algunas tienen otro tipo de convenio, como ayudantes de campo y hasta aguateras. Hace poco, Estudiantes promovió a su directora técnica a manager del femenino; otros pocos se animan a apostar por sus proyectos. El resto es parte de la precarización o no tiene acceso a empleo. 

 

Huracán, Banfield, Lanús, Excursionistas y Rosario Central son los clubes dirigidos por mujeres en el fútbol femenino. Cuatro de estos clubes son de Primera división y el “Taladro”, por su parte, milita en la segunda categoría. Pero de estos cinco clubes, solo el del Interior mantiene un contrato bajo el convenio colectivo de trabajo y lo mismo para quienes integran su cuerpo técnico. Roxana Vallejos, exjugadora y actual comandante del equipo “canalla” es muy clara en el factor que le permite ser una privilegiada en el ambiente: “Rosario Central tiene algo en especial porque es uno de los pocos clubes que tiene un departamento de género, y también uno de los pocos que tiene una dirigente mujer. Carla Facchiano actúa en nombre del fútbol femenino y nos abre un camino. Somos más de 100 técnicas recibidas y solamente tres o cuatro las que estamos trabajando”. El dato real es que son 150 las entrenadoras recibidas en la Asociación de Técnicos del Fútbol Argentino (ATFA), mientras que los varones ascienden a más de 15 mil.

 

De los 23 miembros que integran la lista actual del conjunto rosario, tres son mujeres y ocupan los roles de vocales. Vallejos jugó en Independiente, en Boca y en la Selección Argentina: “Siempre sufrí discriminación. Todavía existe un poco, no tanto como antes pero sí. Desde que me inicié, sin ir más lejos, no estaba en ningún club y en mi barrio estaba muy mal visto. Era todo un tabú que yo estuviera jugando a la pelota con varones. Mis papás siempre me apoyaron y yo siempre supe cuáles eran mis condiciones. Una vez también en un club, y creo que todas hemos sufrido algún tipo de discriminación. Se está rompiendo de a poco”. Como entrenadora, ella elige pertenecer al fútbol femenino: “Mi título me habilita para dirigir masculino y femenino, más allá de eso, siempre me apasionó el femenino porque hay tanto por hacer. Lo viví desde adentro y hoy es mi ocupación. Recibí propuestas para dirigir infantiles de masculino pero prioricé esto. No tendría inconvenientes de dirigir masculino porque mi formación académica es la mismas que la de cualquier entrenador reconocido”.

 

“Tenemos otras entrenadoras más, como el caso de Karina Medrano, de Lanús y de Indiana Fernández, de Banfield y las chicas de Huracán. Ellas tienen algún tipo de contrato como técnicas por estar dirigiendo en equipos de la B y de Primera División”, argumentó Vallejos y se adentró en el tema salarial: “Estamos muy lejos de los sueldos que reciben los hombres. No son los mismos. Se puede vivir de este empleo si llegás a un buen acuerdo en el club, no es la suerte de todas así que tenemos que seguir luchando por esa igualdad”. Desde la profesionalización de la disciplina el año pasado, esta es una de las cuotas pendientes de los clubes. Según informó el diario riojano “Nueva Rioja”, el pasado 29 de mayo se dio a conocer la resolución del convenio entre AFA y el Consejo Federal con ATFA que  establece que ninguna persona podrá ejercer la profesión de director técnico de fútbol, en competencias organizadas por estas instituciones, sin certificación en la Asociación de Técnicos.

 

En el 2019, se llevó a cabo el primer Congreso Nacional de Directoras Técnicas organizado por la Asociación. El máximo director de la entidad es Victorio Nicolás Cocco, cuyo cargo es el de Secretario General. Cocco anuncia que se crearán mayores posibilidades para las mujeres a partir de una nueva área en la Comisión Directiva que englobe al género. Pero lo cierto es que de los 15 miembros que integran la comisión actual, los 15 son varones. “No hay prejuicios con las mujeres, para nosotros son técnicas y son bienvenidas a trabajar. Esa es la postura de la asociación”, reforzó.

 

“Tenemos un grupo de mujeres que van a participar activamente en la asociación, son cuatro o cinco”, detalló el mandamás de la escuela. “Los colegas no hacen problema porque las mujeres trabajen, hay muchas integrándose”, también contó. La inserción laboral parece ser un tema que no rozan: “Prácticamente no nos metemos en esos temas, tenemos una bolsa laboral, pero los dirigentes son personalistas y los DT tienen sus managers y abogados”. Se refiere a los entrenadores hombres.

 

Según Cocco, el mercado de entrenadoras verá un rumbo similar: “Para que florezca la inserción, sería bueno que se capacitaran las mujeres también para ser managers y abogadas. Los varones entrenadores no lo hicieron y el fútbol se vio repleto de gente externa en lugar de exjugadores”. Y además, tiró hacia la entidad madre del fútbol: “Hay trabajo. Hay que ir a la AFA para que haya trabajo en todo el país”.

 

Verónica Raffaelli, es docente y directora técnica del equipo de la Facultad de Filosofía y Letras femenino que se consagró como último campeón del Torneo Interfacultades con una particularidad: era el único de los 14 con entrenadora mujer. Su opinión es contundente: “Existe la discriminación a las mujeres. Se puede corroborar con los datos. Por ejemplo, en cuanto a lo que es lo laboral, las mujeres con contratos en AFA como entrenadoras son solamente tres: Roxana Vallejos y dos ayudantes en Huracán. Hay más entrenadoras trabajando en AFA pero sin contrato o con contratos de otras cosas, que es una jugada para no hacer un contrato en blanco. Para el año pasado, que fue el primer congreso de mujeres técnicas, con una compañera empezamos a hacer un seguimiento para saber cuántas estaban “trabajando”, entre comillas porque algunas no cobran incluyendo a las ligas del interior. La discriminación pasa porque un mínimo de mujeres trabaja como directoras técnicas y de ese mínimo, encima un recontra mínimo es el que cobra y tiene un contrato. Estamos todas en la absoluta precariedad. Eso a nivel clubes. Yo trabajo en Universidad. Es aún peor, hace cuatro años que estoy y nunca vi ni un peso”. Sus pares varones perciben alguna suma de dinero, justificados con cargos de coordinadores o planes del rectorado. “Queremos que haya un presupuesto para el deporte”, resumió .

 

“Lo hablamos entre las directoras en aquel congreso: a la hora de buscar técnicos siempre se elige al hombre, siguiente a eso, al ser mujer tratan de no pagarte o de pagarte mal. Tuve entrevistas en escuelas o filiales, ofrecen sueldos que son una falta de respeto y que los varones cobran más. Aparte, se sabe que la negociación salarial es diferenciada e individual, no se respetan los convenios colectivos de trabajo en el fútbol masculino”, amplió Raffaelli. Según el convenio, el salario de Director Técnico de Primera División es de $ 48.400. Para las mujeres no se acerca siquiera, y para los varones lo supera ampliamente. Para el masculino, esos valores son obsoletos.

 

Para la entrenadora, hija del ex jugador y ex entrenador de infantiles Rodolfo Raffaelli, el debate en torno a la actualidad se da por la inclusión. “No había una propuesta concreta desde ATFA en el pasado congreso, pero sí una difusión sobre mayores capacitaciones. Mi planteo fue que no era eso lo que necesitábamos, más allá de que era bienvenido, pero que lo que necesitábamos era la inserción laboral. O un cupo, o una cuota de mujeres empleadas. Existe en niveles políticos, está empezando a crearse en los clubes. El argumento es que no hay tantas mujeres para cubrir puestos. Y yo pienso “qué mujer va a querer hacer la carrera si después no va a encontrar trabajo”. Si se apunta a la inclusión, va a haber más mujeres. No se va a dar por la publicidad de la escuela, si no por fuentes de trabajo”, se refirió.

 

Tal como explicaba Raffaelli, los cupos parecen ser las herramientas para lograr porcentajes de representación femenina en listas o puestos de trabajo. Durante el mes de junio, River Plate anunció un 20% de integrantes mujeres como obligación en sus listas directivas. San Lorenzo lo había hecho sobre el cierre del pasado año, pero, según denuncian las agrupaciones feministas del club azulgrana, no se implementa, ni se cumple. La opinión de la directora del club de la UBA, de todas formas, apuntó a lo progresivo: “No hace falta que tengan cupos en todos los cuerpos técnicos. Puede empezar en las divisiones infantiles y juveniles. Si se incluyen mujeres en los cuerpos técnicos de varones ya se vería desde los niños como algo normal. Si uno pone un cupo por club, no hace falta que las, por decir un número, cinco mujeres estén en Primera. Pueden estar en Novena, por ejemplo. Las mujeres no tienen porqué estar recluidas al femenino, estamos capacitadas para dirigir, podemos elegir si queremos trabajar con varones, con mujeres, y qué categoría. Incluso pensando en el futuro de un posible fútbol mixto. La inclusión de mujeres en los cuerpos técnicos masculinos es prácticamente nula”. Los cupos trans y el debate sobre los géneros es otro de los pendientes.

 

Laura Sampedro, zaguera central que milita actualmente en Independiente, dirige dos categorías de fútbol femenino de la Universidad Nacional de La Plata, la Sub 14 y la Sub 17 que compiten en la Liga Amateur Platense. “Fui dirigida por mujeres, en Estudiantes tuve una técnica mujer (Bettina Stagñares, actual manager) que en ese momento era la única mujer que dirigía en un torneo de AFA. En escuela formativa también tuve entrenadoras mujeres. También tuve entrenadores varones en Boca y ahora en Independiente, y en otros clubes”. Su opinión como jugadora, que quiere ser entrenadora profesional una vez finalizada su carrera, es en virtud de naturalizar la presencia en los espacios futbolísticos: “Es importante la inclusión de entrenadoras, más que nada en el fútbol femenino, porque tienen otra ópticas. Más si son ex jugadoras devenidas en directoras técnicas, que pueden haber vivenciado lo que es ser una jugadora. Creo que es el momento de las técnicas mujeres, el momento de ocupar esos espacios que históricamente fueron ocupados por el género masculino. Esto tiene muchos años de historia, arrastra un fenómeno cultural de la sociedad de que el fútbol era algo destinado a los hombres. Es muy importante la inclusión no solo en el femenino, si no en el masculino como ocurre al revés”.

 

Sin managers o bolsas de trabajo, el acceso al empleo en el resto de los clubes tiene un techo de cristal. “En mi experiencia, la mayor parte de la gente en el fútbol consigue trabajo por contactos. Los técnicos terminan siendo la gente que corrieron de otro sector y que quizás no echan. Ponen a uno en la Cuarta, y ese que estaba, entonces, quizás es reubicado en el Femenino. No es que se presentan proyectos serios en los clubes en el fútbol femenino, salvo las excepciones. Los más grandes no suelen hacer estas apuestas. Los más grandes funcionan más por contactos, como el caso de River, Boca, Independiente, San Lorenzo”, mencionó Raffaelli. Ninguno de las instituciones más importantes del fútbol argentino tiene una entrenadora mujer, aunque en algunos casos hay mujeres integrando los cuerpos técnicos

 

Lo que no se ve: por qué incluir mujeres en los procesos del fútbol

 

Capacidad de transmitir información y manejos en el vestuario: “Para mí la inserción de entrenadoras mujeres es algo diferente. Algunos te van a decir que no, pero mi opinión es distinta. Las entrenadoras pueden entrar a los vestuarios, estar en todos los momentos. Conoce, en mi caso al menos por ser ex jugadora, y entiende muchísimas cuestiones emocionales. Incluso a la hora de enseñar: las mujeres necesitamos saber por qué, cómo, mucho más de lo que estamos haciendo. Las mujeres por lo general necesitan comprender más, los varones son más de ejecutar. En ese sentido, esa contemplación es más allegada para explicarle a las jugadoras. Como jugadora sentía una distancia con los entrenadores varones, porque lo daban todo por sabido y no era así. Nos hacíamos a los golpes”. Roxana Vallejos.

 

El cuerpo femenino, salud y menstruación: “El tema menstrual es algo que estamos investigando desde el año pasado. Con mi cuerpo técnico le queremos dar la importancia que tiene, no es un impedimento pero sí algo que se tiene que contemplar porque influye a la hora de lesiones y porque es algo que hay que conocerlo para potenciar a la disciplina por lo que es. Si estamos trabajando con mujeres, hay que saber para trabajar con eso”. Roxana Vallejos.

 

Amplitud de género en los cargos de la disciplina femenina: “Necesitamos más gente en el femenino. Hago la invitación siempre a jugadoras y ex jugadoras, por el aporte que se necesita y que son sus experiencias. Necesitamos profes mujeres, más técnicas, periodistas, entrenadoras de arqueras, médicas. Es una invitación para seguir creciendo y para las que dejan de jugar al fútbol. Es un proceso realmente feo el de dejar de hacer lo que amás y no seguir en la disciplina. Se abre otro mundo, nos deja ligados a esto”. Roxana Vallejos.

 

Feminismo y violencia: “El aporte de las mujeres es clave en todo sentido. Diferencio a la mujer de lo que es el feminismo. Es importante lo que el feminismo puede aportar al fútbol. La mujer puede estar y ser machista, ahí no serviría mucho. Es importante la inclusión de mujeres feministas y del feminismo para terminar con todo lo que estamos sufriendo: la discriminación económica, cultural y social. Y con la violencia de género. Todo el tiempo estamos viendo casos de violencia en el fútbol o en el deporte en general. Dentro de este ámbito, que si no es el más machista del país, las mujeres de a poco estamos haciendo que se tome nota de ciertos actores para cambiar. Eso visibiliza, los reclamos se notan. No hay que dormirnos ante ofrecimientos a mitad de camino o con promesas. No me gustan las posturas conciliadoras que dependen de quién esté en el poder, como creo que pasó ahora con Matías Lammens. Hoy casi todos los clubes tienen sus agrupaciones feministas, es importantísimo. Hay campañas contra el sexismo, contra la violencia, contra los cantos violentos que están naturalizados pero tienen una base tremenda. Son acciones que colectivamente van a quedar. Las mujeres pueden aportar muchísimo al fútbol para terminar con el machismo”. Verónica Raffaelli.

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